
Frustrados por la ofensiva en Gaza, los demócratas le sueltan la mano a Netanyahu y dicen que “perdió el rumbo”
WASHINGTON.- En medio de una creciente frustración de la Casa Blanca con la ofensiva de Israel en la Franja de Gaza contra Hamas, el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, pidió “nuevas e...
WASHINGTON.- En medio de una creciente frustración de la Casa Blanca con la ofensiva de Israel en la Franja de Gaza contra Hamas, el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, pidió “nuevas elecciones” en la nación judía y lanzó el mensaje más duro contra el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, al afirmar que “perdió el rumbo” al privilegiar su supervivencia política a las necesidades de Israel, es un obstáculo para la paz y ya nadie espera que su coalición haga lo necesario para bajar la tensión y tratar de poner punto final al conflicto en Medio Oriente.
Schumer, primer judío en llegar a ocupar el cargo de líder de la bancada de la mayoría en el Senado, leyó un largo y muy fuerte discurso en el recinto de la Cámara alta sobre el conflicto con fuertes críticas al gobierno de Netanyahu, y dijo que Israel debe hacer “correcciones significativas” si quiere conseguir una paz duradera en la región.
Schumer enumeró cuatro obstáculos para la paz. El primero fue Hamas. El segundo, los “israelíes radicales de derecha, en el gobierno y en la sociedad”. Apuntó, con nombre y apellido, a dos figuras del gabinete de Netanyahu: el ministro de Finanzas, Bezalel Smotrich, y el ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben-Gvir, una de las figuras clave de la estrategia militar israelí. El tercero fue el líder de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, y el cuarto, Netanyahu.
.@SenSchumer: "Prime Minister Netanyahu has lost his way by allowing his political survival to take the precedence over the best interests of Israel...The Netanyahu coalition no longer fits the needs of Israel after October 7th." pic.twitter.com/xgrLOOUszW
— CSPAN (@cspan) March 14, 2024“Creo que el primer ministro Netanyahu perdió el rumbo al permitir que su supervivencia política tenga prioridad sobre los mejores intereses de Israel”, afirmó Schumer.
“La coalición de Netanyahu ya no se adapta a las necesidades de Israel después del 7 de octubre. El mundo ha cambiado radicalmente desde entonces, y el pueblo israelí está siendo sofocado en este momento por una visión de gobierno estancada en el pasado. Nadie espera que el primer ministro Netanyahu haga lo que hay que hacer para romper el ciclo de violencia, preservar la credibilidad de Israel en el escenario mundial y trabajar por una solución de dos Estados”, fustigó.
Con ese trasfondo, Schumer pidió “nuevas elecciones” para que los israelíes puedan expresar qué futuro quieren para la posguerra, un pedido atípico de Estados Unidos al tratarse de uno de sus principales aliados, y de un gobierno electo democráticamente.
El mensaje de Schumer despachó la crítica más frontal y cruda contra Netanyahu, cuya brutal ofensiva lanzada en la Franja de Gaza contra Hamas, que ya ha dejado más de 30.000 muertos tras el ataque terrorista que dejó 1200 víctimas en Israel, además de cientos de rehenes aún en cautiverio. La ofensiva lanzada por Netanyahu, ampliamente criticada por su impacto sobre la población civil palestina, ha causado una honda frustración en Washington, y ha causado un problema político para el presidente, Joe Biden, tildado de “genocida” por su respaldo a Israel y el envío de armamento. Biden ha sido ferozmente criticado por los progresistas, que demandan una mayor presión sobre Israel para frenar su ofensiva en Gaza.
La Casa Blanca conocía de antemano el discurso de Schumer, dijo en un briefing con periodistas el asesor en Comunicaciones de Seguridad Nacional, John Kirby.
“Respetamos plenamente su derecho a hacer esas declaraciones, y a decidir por si mismo lo que iba a decir en el recinto del Senado”, dijo Kirby. “No se trató de conseguir una aprobación o desaprobación de ninguna forma, pero si nos avisó que iba a hacerlo”, agregó.
El discurso de Schumer generó una decidida respuesta del líder de la bancada republicana, Mitch McConnell, el opositor de mayor trayectoria de la Cámara alta, quien trató el mensaje de los demócratas de “hipócrita” por rasgarse las vestiduras al hablar de la injerencia de otras naciones en las elecciones de un país y, a la vez, pedir que se reemplace a un gobierno democráticamente electo de un país aliado. El Grand Old Party, encolumnado ahora detrás de Trump, ha ofrecido un respaldo sin fisuras a Netanyahu y su coalición gobernante.
“Es grotesco e hipócrita que los estadounidenses que hiperventilan sobre la interferencia extranjera en nuestra propia democracia pidan la destitución de un líder de Israel elegido democráticamente. Esto no tiene precedentes. No deberíamos tratar a otras democracias de esta manera en absoluto”, dijo McConnell.
Desde el ataque de Hamas a Israel, la Casa Blanca ha mostrado un férreo apoyo a la nación judía y ha defendido la ofensiva en la Franja de Gaza, aun a medida que se acumulaban las víctimas civiles y las críticas globales a Israel se acumulaban. La frustración de la administración demócrata aumentó también a la par de las dificultades para entregar ayuda humanitaria a los palestinos, una realidad que terminó por llevar a Biden ordenar la entrega de ayuda humanitaria desde al aire, y luego a anunciar una operación militar para montar un puerto en la costa de la Franja.
El malestar de Biden con Netanyahu y su gobierno quedó expuesto luego de su mensaje del “Estado de la Unión” en el Congreso la semana pasada. Luego del discurso, Biden se quedó hablando con varios legisladores y fue captado a micrófono abierto sin darse cuenta diciendo que él y Netanyahu deberán hablar “muy seriamente”. En esa charla, un senador demócrata, Michael Bennet, le pide que siga presionando a Netanyahu por la crisis humanitaria en Gaza.
“Le dije, Bibi, y no lo repitas, pero tú y yo vamos a tener que hablar muy seriamente”, dice Biden.