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Ganancias: cómo será el impuesto por los salarios de diciembre y por qué luego habría correcciones

¿Qué pasa con el impuesto a las ganancias en relación al salario de este último mes de 2023? Las reglas que indican que están gravadas las remuneraciones a partir de $1.980.000 y que el monto ...

¿Qué pasa con el impuesto a las ganancias en relación al salario de este último mes de 2023? Las reglas que indican que están gravadas las remuneraciones a partir de $1.980.000 y que el monto a retener por parte de los empleadores, para las personas alcanzadas, se calcula con tablas especiales que alivian la carga, ya no rigen si los salarios se perciben en enero, en tanto que sí son válidas si esos ingresos se cobran antes de que termine este año.

Pero, por otro lado, la ley 27.725, aprobada para que rija desde lo cobrado el mes próximo, quedó en una nube de incertidumbre: no tanto porque no fue reglamentada (lo cual no impide su aplicación, aunque probablemente luego haya que corregir los montos descontados, según indicaron contadores y referentes de empresas consultados), sino por una cuestión más significativa: el gobierno de Javier Milei tiene en sus planes la derogación de esa normativa, a causa del problema que les trajo a las cuentas del fisco y en especial a las provincias, incluso cuando el propio Presidente votó en septiembre afirmativamente el proyecto desde su banca de diputado.

En conclusión: si los salarios se cobran antes de que termine 2023, la regla está clara. Pero en la mayoría de las empresas los pagos se efectivizarán una vez iniciado 2024. Entonces, lo que se descuente tendrá, muy probablemente, correcciones en los siguientes meses. Más aún: es altamente posible la situación de no quedar alcanzado por Ganancias según la liquidación actual del salario, pero sí sufrir un descuento en los meses posteriores (por los ingresos devengados este mes), si se aprueban modificaciones en el Congreso.

Una reversión de la ley aprobada en septiembre implicaría que el piso para tributar baje a alrededor de $975.000. Según trascendidos, es una situación posible que rija esa base, pero que esté acompañada por una tabla de alícuotas reformada, para lograr que la carga tributaria tenga una mayor progresividad.

“La nueva ley no está reglamentada y, para crear mayor incertidumbre, el Gobierno envía al Congreso, para su tratamiento en sesiones extraordinarias, una reforma que intenta derogar el impuesto cedular a los altos ingresos, para que vuelva a liquidarse la carga sobre los sueldos tal como se venía haciendo tradicionalmente”, dice Félix Rolando, socio de la firma Andersen Argentina.

Una base para tributar aún no definida

Se suma que hay un dato clave para la definición de quiénes y cuánto tributan desde lo que perciban en enero, que todavía no se conoce, según advierte la contadora Florencia Fernández Sabella, socia del estudio Laiún, Fernández Sabella & Smudt. El hecho es que el salario más bajo sujeto al impuesto y también los valores de la tabla de alícuotas están enunciados en la ley como una cierta cantidad de veces el salario mínimo, vital y móvil (SMVM). Y aún no se sabe de cuánto será ese ingreso el mes que viene. Desde la Secretaría de Trabajo señalaron que se convocará el mes que viene al Consejo tripartito que define los incrementos del SMVM.

Este mes el salario mínimo es de $156.000 y, entonces, como se estableció que estarán al margen de Ganancias los salarios equivalentes al SMVM multiplicado por 15, esa base sería -si no hubiera modificaciones- de $2.340.000. Actualmente rige el piso de $1.980.000, monto equivalente a 15 SMVM según su valor a octubre, porque eso estableció el decreto 473, que definió que su vigencia es para los salarios devengados desde el 1° de octubre y percibidos hasta el 31 de este mes. Los de diciembre se devengan este mes, pero en muchos casos se perciben el próximo y, por esa razón, ya quedan fuera de esas reglas decretadas.

“El impuesto a las ganancias para el trabajo personal dependiente se rige por el principio del percibido, lo que implica que las remuneraciones de diciembre que se paguen en enero quedarán sujetas al régimen de retención de la nueva legislación, que crea un impuesto cedular a los mayores ingresos; si surgen modificaciones o adecuaciones, los montos de las retenciones podrán reajustarse de manera retroactiva durante 2024, según lo disponga la normativa”, afirman desde el Consejo Profesional de Ciencias Económicas de la Ciudad de Buenos Aires.

La interpretación es que en las liquidaciones deben aplicarse las bases y las tablas de cálculo de la ley 27.725. La AFIP, de hecho, publicó esta semana en la web la tabla correspondiente a enero, pero sin especificar valores concretos en pesos para definir cada tramo en la pirámide de alícuotas, sino explicitando por cuánto debe multiplicarse el valor del SMVM en cada caso.

Los cambios aprobados por ley

La ley que en los próximos días podría derogarse o modificarse implica varios cambios respecto de cómo funcionó el esquema en los últimos años. Se prevé, por caso, que haya dos grupos de personas alcanzadas, en el segmento de quienes están bajo relación de dependencia. La base de 15 SMVM regiría para quienes ingresen al nuevo impuesto cedular. Quedarían al margen quienes ejercen determinados cargos en sus lugares de trabajo, sea en la administración pública o en la actividad privada, quienes seguirían, en caso de seguir vigente esa ley, con el régimen de los últimos años (las reglas de este último trimestre de 2023 son de excepción).

En el esquema del impuesto cedular ya no podrían aplicarse, según lo aprobado, deducciones por familiares a cargo o por determinados gastos. Todo eso, más allá del salario imponible, hace que sea diferente el efecto de cobrar el salario de este mes antes de que finalice 2023 o una vez iniciado 2024.

Según afirma el contador Mariano Ghirardotti, hay empresas que estuvieron pagando los sueldos de diciembre dentro de este mismo mes, dada la incertidumbre sobre qué ocurrirá finalmente. En caso de revertirse la última reforma, esa opción implica un fuerte alivio para los ingresos de los empleados cuyos ingresos están ahora exentos, pero volverían a quedar gravados por la baja del piso para pagar. La alternativa es la conveniente, pase lo que pase, para quienes quedarán excluidos del nuevo impuesto cedular.

En el caso de un empleado con un sueldo mensual bruto de $2.600.000 entre octubre y diciembre, según un ejemplo aportado por Fernández Sabella, la retención por el impuesto correspondiente al salario (sin tener en cuenta el aguinaldo) sería de alrededor de $38.000 si el cobro se concretara este mes, en tanto que si se percibiera en enero sería de $72.000. El cálculo está hecho con el salario mínimo a su valor de diciembre, que muy probablemente cambiará para enero, pero aún eso no se sabe. Si el salario es de $3.000.000, la retención sería de aproximadamente $104.000 si se cobra en diciembre, y de $192.000 si se percibe el mes próximo.

“En esos casos la retención sería mayor si el cobro es en enero, básicamente porque el régimen de mayores ingresos aplica sobre el sueldo bruto, sin posibilidad de deducir nada, y empieza con alícuotas más gravosas”. Además, las tablas de últimos meses de 2023 producen un alivio especial en la carga, aunque debe tenerse en cuenta un dato no menor: lo que resultó aprobado mese atrás por la AFIP fue un cambio en las tablas para calcular los montos a retener del salario, pero no para calcular el impuesto propiamente dicho. Para esto último, debería votarse una ley; en caso contrario, la AFIP quedaría en condiciones de reclamarles importes a los asalariados por el tributo correspondiente a esta última parte de 2023.

Los últimos cambios en Ganancias fueron impulsados por el entonces ministro de Economía y candidato a presidente Sergio Massa, en campaña electoral. Las modificaciones implicaron que en muchos casos los asalariados quedaron liberados de la carga. La contrapartida es una resignación de fondos para el Estado, sin que se haya previsto una compensación por esa pérdida, que ocurre mientras se implementan medidas tendientes a lograr el equilibrio fiscal. Ganancias es un impuesto 100% coparticipable (su recaudación se reparte entre la Nación y las provincias) y, por eso, los gobernadores insisten en que se les den más recursos de otras fuentes.

Axel Kicillof, al frente de la gestión bonaerense, insiste en que se le quiten fondos a la Anses, provenientes del impuesto al cheque, para enviarlos a las jurisdicciones. Milei dijo más de una vez que ese tributo no se coparticipará, y que la vía propuesta para recuperar la recaudación es volver a modificar Ganancias.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/ganancias-como-sera-el-impuesto-por-los-salarios-de-diciembre-nid29122023/

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