
El Fitito Solidario es una iniciativa que nace a partir del ecosistema Ristretter, creado por Claudio Destéfano. La comunidad Ristretter es una red de networking con propósito que reúne a más de 4000 miembros entre empresarios, emprendedores, profesionales, comunicadores y referentes de distintos sectores.
El ecosistema funciona a través de encuentros, almuerzos, vínculos estratégicos y una newsletter que conecta personas, proyectos e ideas. No se trata solamente de hacer contactos, sino de generar oportunidades reales, tender puentes y activar acciones concretas.
Dentro de esa comunidad nació el Fitito Solidario, impulsado por un grupo de aproximadamente 20 miembros del ecosistema. La historia empezó cuando Gonzalo Peydro, que participa habitualmente en carreras de regularidad con su Renault Fuego, nos propuso armar una “vaquita” para comprar un Fiat 600 y prepararlo para correr.
Así fue como compramos el auto entre varios, lo pusimos en condiciones y, a fines de marzo, hicimos el debut en Junín. En esa primera carrera lo manejó Verónica Casazza y también estuvo presente Claudio Destéfano. Además de la alegría de participar por primera vez con el Fitito RRT, realizamos nuestra primera acción solidaria: la donación de chupetes para el hospital local, donde nos recibió María Rosa Ragogna.
A partir de esa experiencia surgió la idea de darle continuidad y sentido al proyecto. Queremos que cada vez que el Fitito Solidario participe en una carrera o visite una ciudad, deje una huella positiva en ese lugar.
Como ahora surgió la oportunidad de volver a correr en Junín, pensamos en buscar proyectos locales vinculados con la sustentabilidad, porque Junín viene trabajando muy fuerte en ese tema. Así encontramos a la ONG Corazones, que nos pareció un proyecto muy lindo y alineado con el espíritu del Fitito Solidario.
Quiénes vamos a participar de la carrera
Gonzalo Peydro
Gonzalo es abogado y fue quien impulsó la idea inicial de comprar el Fiat 600 para participar en carreras de regularidad. Además, se ocupa de la parte técnica del proyecto: que el auto funcione, que esté en condiciones para correr y también de pensar la estrategia de cada carrera.
Para Gonzalo, el proyecto funciona y crece porque cada parte del equipo aporta lo suyo. Su mirada es que siempre hay algo más y mejor que se puede hacer por el otro, y que el Fitito puede ser una forma simple, concreta y humana de acompañar a quienes lo necesitan.
A veces una acción puede parecer pequeña, como donar chupetes, insumos o recursos para un hospital, pero para alguien que atraviesa un momento difícil puede significar muchísimo.
Verónica Casazza
Verónica Casazza es empresaria, fundadora y directora de GEYER SA, una empresa vinculada desde hace más de 30 años al mundo de la generación de energía, grupos electrógenos, eficiencia energética y energías renovables.
Además, es distribuidora autorizada de Agua Kangen, una tecnología japonesa que produce agua alcalina, microestructurada y antioxidante.
Dentro del Fitito Solidario, participa desde la organización, la comunicación y la articulación de ideas para que cada acción tenga propósito, visibilidad y continuidad.
Yani Blinsky
Yani Blinsky también será una de las participantes de la carrera. Se dedica al mundo de las finanzas y aporta al proyecto desde su mirada profesional, su compromiso y su entusiasmo por ser parte de una iniciativa colectiva.
Su participación refleja también el espíritu del grupo: personas de distintos ámbitos, profesiones y recorridos que se unen alrededor de una causa común, con ganas de compartir, colaborar y hacer algo bueno en cada lugar al que llega el Fitito.
Idea central del proyecto
El Fitito Solidario es mucho más que un auto clásico. Es una excusa para juntarnos, viajar, correr, compartir y ayudar.
El proyecto nació como una aventura entre amigos, pero rápidamente se transformó en una forma de llevar solidaridad, comunidad y propósito a cada destino.