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Pongan hielo en mi vino, por favor

NUEVA YORK.–”Está frío afuera”, suelen quejarse los hijos de esta cronista cada mañana cuando tienen que salir para la escuela en los albores del invierno de la Gran Manzana. “Díganle q...

NUEVA YORK.–”Está frío afuera”, suelen quejarse los hijos de esta cronista cada mañana cuando tienen que salir para la escuela en los albores del invierno de la Gran Manzana. “Díganle que pase”, es la respuesta que les gritamos los padres desde adentro. El viejo chiste de nuestra infancia porteña por supuesto no les causa ninguna gracia. Pero es una de las formas en las que seguimos conectados con la familia, las tradiciones, el humor y el calor que ya extrañamos tras nuestras vacaciones de Navidad en el sur del continente.

Otra forma, aún más personal, de seguir esa conexión con lo que acabamos de dejar atrás es escribir sobre temas de verano –necesario, sobre todo, como escapismo mientras la gobernadora Kathy Hochul anuncia por TV que las agencias estatales se están preparando para viento extremo, granizo y cortes de rutas y de luz por tormenta esta semana. Y nada más de verano que el eterno debate sobre si se puede poner hielo en el vino.

David Chang, el chef mediático de moda con varias estrellas Michelin, en un podcast que se volvió famoso reconoció que le pone hielo a su vino y encuentra que “su sabor es como oro puro”. Pero a la vez no puede sacarse la idea de que hizo “algo espantosamente malo”

Además, aunque totalmente fuera de temporada, es un gran tema del momento aquí, ya que Tasting Table, el medio digital por excelencia de tendencias gastronómicas, desenterró un video en el que la mismísima Martha Stewart reconocía que tira un par de cubitos en su Chardonnay. Stewart, quien construyó un imperio como símbolo último de la casa perfecta y la mesa impecablemente servida, reconoció que aunque antes pensaba que se trataba de un pecado capital, mientras viajaba por Francia e Italia conoció a viticultores que le aseguraron que era totalmente aceptable para blancos y rosados.

Tradicionalmente estuvo mal visto ponerle hielo al vino por innumerables razones, desde puro esnobismo hasta temas prácticos como evitar aguarlo o alterar su gusto, pero, como el caso de Stewart ilustra, la situación parece estar cambiando.

Algunos, igual, no se sienten del todo cómodos: David Chang, el chef mediático de moda con varias estrellas Michelin, en un podcast que se volvió famoso reconoció que le pone hielo a su vino y encuentra que “su sabor es como oro puro”. Pero a la vez no puede sacarse la idea de que hizo “algo espantosamente malo”.

En el otro extremo está Alex James, el célebre bajista de Blur devenido bodeguero, quien redobló la apuesta: meses atrás sacó un espumante apopiadamente bautizado “Britpop” al cual directamente recomienda vertir sobre hielo. “En piscine, como dicen en Francia”, aclara para darle un toque más glam en su video promocional.

La última frontera parece ser el vino tinto. “Se habla de tomarlo a temperatura ambiente, pero ese es un concepto tan fluido como la consciencia de un pecador”, ya había escrito The New York Times en un viejo artículo donde subrayaba que el vino tinto frío “no es una herejía”. Y The San Francisco Chronicle sacó una nota titulada “Esta crítica de vinos no te va a juzgar por ponerle hielo a tu vino”, donde se daba el visto bueno a la práctica hasta para los tintos ligeros cuando la temperatura es alta.

En pleno arranque de melancolía por las vacaciones que recién acabaron, esta cronista llamó a Emiliano Cordeiro, que fue el jefe de sommeliers de Francis Mallmann y luego fue uno de los creadores de Cruz del Sur en José Ignacio. “Justo me llamás mientras estoy tomando un sauvignon blanc con hielo porque el calor es terrible”, reconoció, causando profunda envidia en quien firma estas líneas, y a la vez adelantando en qué campo se ubica. “En los vinos, hay un par de vacas sagradas con las que no me metería –aclaró–, pero cuando veo alguien que pide un vino con hielo, aun un tinto, me encanta, me parece que está realmente conectado con lo que quiere”.

¿Pero serviría un espumante como Britpop diseñado para ofrecerse sobre cubitos? Aclaró no sólo que sin ni ningún problema, sino que aplaude a James en todo sentido. “Después de todo, en las guerras del rock británico, Blur siempre me gustó más que Oasis”, resumió.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/conversaciones-de-domingo/un-poco-de-hielo-en-mi-vino-por-favor-nid14012024/

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